San Benito, protégenos!
Te conjuramos, espíritu del Mal, para que no te acerques a estas página, ni a sus autores, y visitantes ni a sus familias; y que te alejes de esta medalla de San Benito bajo cuya protección y amparo han sido colocadas; en el nombre de Dios Padre Omnipotente, que hizo el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos se contiene. Asimismo, que desaparezcan y se alejen de esta medalla toda la fuerza del Adversario, todo el poder del Diablo, todos los ataques e ilusiones de Satanás, a fin de que todos los que la usaren gocen de la salud de alma y cuerpo. Amén. Así sea

~ Día primero de Mes ~
 

Ayúdanos a que el Evangelio siga difundiéndose a través de esta Web

USD
MXN
 

Diócesis de Culiacán, Sin., México

Evangelio en texto simple

LUNES 25

Verde Feria o Misa por La Iglesia Particular MR p. 1043 (1087) / Lecc. II, p. 815

Otros santos: Sergio de Radonech, abad; Julián de Lodi, obispo: Marcos Criado, presbítero.

DÓNDE COLOCAR LAS VELAS

Esd 1, 1-6; Lc 8, 16-18

Estas concisas palabras sobre la vela, los candeleros y las ollas apuntan en una dirección precisa: la vocación misionera de todo cristiano. Quien encuentra un valor, del tipo que sea, artístico, espiritual o humano aspira a compartirlo, siempre y cuando no esté dominado por una visión mezquina de la vida. Quien imagina que su tesoro es un manantial lo comparte, quien supone que es un recipiente estrecho, lo acapara. En nuestro caso sabemos que el amor de Dios es inagotable y por más que se despliegue sobre unos, no deja en el desamparo a otros. Con estas premisas, el Señor Jesús anima a sus discípulos a marchar por los poblados de Galilea y pregonar el gozoso mensaje: Dios se está acercando a su pueblo y va a transformar radicalmente su situación. No puede ni quiere hacerlo aisladamente, por eso necesita crear un movimiento de personas entusiastas, que quieran compartir su testimonio y su experiencia: el encuentro con Jesús cambió para siempre su vida.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Ap 1, 5-6

Jesucristo nos amó y nos purificó de nuestros pecados con su sangre, y ha hecho de nosotros un reino de sacerdotes para su Dios y Padre: A Él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que en cada Iglesia que peregrina por el mundo manifiestas a la Iglesia una, santa, católica y apostólica, concede, benigno, a esta grey tuya de tal modo estar unida a su pastor, congregada en el Espíritu Santo por medio del Evangelio y la Eucaristía, que pueda representar dignamente la universalidad de tu pueblo y sea así signo e instrumento de la presencia de Cristo en el mundo. El, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Los que pertenezcan al pueblo del Señor, que vayan a Jerusalén, para reconstruir el templo del Señor.

Del libro de Esdras: 1, 1-6

El año primero del reinado de Ciro, rey de Persia, el Señor, para cumplir lo que había anunciado por boca del profeta Jeremías, movió a Ciro a proclamar de palabra y por escrito en todo su reino este decreto: "Esto dice Ciro, rey de Persia: 'El Señor, Dios del cielo, me ha entregado todos los reinos de la tierra y me ha encargado edificarle un templo en Jerusalén de Judá. Los que pertenezcan al pueblo del Señor, que vayan a Jerusalén de Judá, para reconstruir el templo del Señor, Dios de Israel, que habita en Jerusalén. Y que Dios los acompañe. La gente del lugar proporcionará a todos los judíos sobrevivientes, dondequiera que residan, oro, plata, utensilios y ganado, además de las ofrendas que quieran hacer voluntariamente para el templo de Dios, que está en Jerusalén' ".
Entonces se pusieron en marcha los jefes de familia de las tribus de Judá y Benjamín, los sacerdotes y los levitas, y todos los que se sintieron movidos por Dios para ir a reconstruir el templo del Señor en Jerusalén. Sus vecinos les proporcionaron toda clase de ayuda: oro, plata, utensilios, ganado y objetos preciosos, además de las ofrendas voluntarias.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 125, 1-2ab. 2cd-3. 4-5. 6.

R/. Grandes cosas has hecho por nosotros, Señor.

Cuando el Señor nos hizo volver del cautiverio, creíamos soñar; entonces no cesaba de reír nuestra boca, ni se cansaba entonces la lengua de cantar. R/.
Aun los mismos paganos con asombro decían: "¡Grandes cosas ha hecho por ellos el Señor!". Y estábamos alegres, pues ha hecho grandes cosas por su pueblo el Señor. R/.
Como cambian los ríos la suerte del desierto, cambia también ahora nuestra suerte, Señor, y entre gritos de júbilo cosecharán aquellos que siembran con dolor. R/.
Al ir, iban llorando, cargando la semilla; al regresar, cantando vendrán con sus gavillas. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 5, 16
R/. Aleluya, aleluya.

Que brille la luz de ustedes ante los hombres, dice el Señor, para que viendo las obras buenas que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que está en los cielos. R/.

EVANGELIO

La vela se pone en el candelero, para que los que entren puedan ver.

Del santo Evangelio según san Lucas: 8, 16-18

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: "Nadie enciende una vela y la tapa con alguna vasija o la esconde debajo de la cama, sino que la pone en un candelero, para que los que entren puedan ver la luz. Porque nada hay oculto que no llegue a descubrirse, nada secreto que no llegue a saberse o a hacerse público. Fíjense, pues, si están entendiendo bien, porque al que tiene se le dará más; pero al que no tiene se le quitará aun aquello que cree tener". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al celebrar el memorial de la inmensa caridad de tu Hijo, te rogamos, Señor, que el fruto de su obra salvadora, por el ministerio de tu Iglesia, sirva para la salvación del mundo entero. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Ap 3, 20

Mira que estoy aquí, tocando a la puerta, si alguno escucha mi voz y me abre, entraré en su casa y cenaremos juntos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que en esta Iglesia tuya, Señor, florezca y perdure hasta el fin la integridad de la fe, la santidad de vida, el amor fraterno y la piedad sincera; y, ya que la alimentas con tu Palabra y con el Cuerpo de tu Hijo, no ceses de conducirla bajo tu protección. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Evangelio en texto simple

Agregar a favoritos

IMPORTANTE: Este sitio se mantiene en red y es gratuita gracias a los donativos que envian los visitantes y subscriptores, si deseas enviar un donativo para el sostenimiento del sitio, da click aqui:
¡Tú puedes ayudar a que este sitio siga en Internet!
Conoce a nuestros patrocinadores
Inicio Reflexiones Católicas Evangelio del día
Introducción Mapa del contenido Reflexiones
Por amor a ellos Poesía
Pensamientos
De Mujer
De interés
Música y Poesía de voz
Frases cortas Violencia Intrafamiliar
Mi Libro de Visitas
Mis tutoriales
Premios a Nuestra edad Power Point
Especial de Navidad
Lo más reciente Contactar con la diseñadora
Acerca del sitio Sonetos de Pablo Neruda Precios y Servicios de Diseño

Licencia Creative Commons
"Nuestra edad" por ©LnYamuni se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-No Comercial-No Derivadas 3.0 Unported.
Copyright 2003-2017 ©LnYamuni All Rights Reserved.