Esta noche estoy en mi cuarto, sintiéndome solo y triste.
Me parece que tanto se ha alejado mi barco de la orilla que ya no podré volver al faro, que ahora se ve lejano e inalcanzable.

Siento como los vientos soplan fuerte, y me tratan de alejar de mi refugio. Las penas, el trabajo y la soledad me alejan de mi Señor.

Pero hoy quiero pelear, y ya no me quiero ocultar, lucharé y remaré, y mi meta prometida alcanzaré pues no estoy solo ahora en este mar, me acompaña el capitán. Aquél que dio vista al ciego, voz al callado, alegría al triste.

Ese mismo ordena hoy a la tormenta "¡SILENCIO!" y ésta le obedece.

Esta noche levanto mi voz a tí Señor, y para hacer valer tu sacrificio te entrego hoy todo este suplicio.

Sopla en mí Señor tu espíritu, y llévame hacia tí, pues ya no quiero naufragar en este mar, y quiero por
siempre contigo estar.

De esta forma hoy, gracias a tu misericordia puedo ver tu luz y emprendo mi camino hacia el faro que eres tú.

Música: As the deer
 
Siguiente
 
¡Tú puedes ayudar a que este sitio siga en Internet!
Inicio Reflexiones Católicas Evangelio del día
Introducción Mapa del contenido Reflexiones
Por amor a ellos Poesía
Pensamientos
De Mujer
De interés
Música y Poesía de voz
Frases cortas Violencia Intrafamiliar
Mi Libro de Visitas
Mis tutoriales
Premios a Nuestra edad Power Point
Especial de Navidad
Lo más reciente Contactar con la diseñadora
Acerca del sitio Sonetos de Pablo Neruda Precios y Servicios de Diseño

Enviar este enlace a tus amigos

Recomienda esta página!
Dile a un amigo de este sitio! Free Tell A Friend
from Bravenet

Para imprimir esta página:

imprimir esta página

Copyright 2003-2011 ©LnYamuni All Rights Reserved.